Para el mes que viene, Ataturk nos propone "El último encuentro" del escritor Sandor Marai, autor húngaro de ascendencia alemana, cuya obra ha cobrado verdadero protagonismo en los últimos años. Precisamente fue esta obra, publicada en España en 2001, la que desencadeno el fenómeno del redescubrimiento y exaltación de este escritor, dado que las pocas obras que se tardujeron y publicaron en nuestro país en los años 50, pasaron desapercibidas.
Sándor Károly Henrik Grosschmid de Mára, conocido como Sándor Márai, nació en Kassa (hoy Košice en Eslovaquia), una pequeña localidad del antiguo Imperio austro-húngaro. Descendiente de una familia acomodada de origen sajón, su infancia y su pubertad fueron algo conflictivas, ya que se escapó de casa varias veces y por ello fue ingresado en un internado religioso. Posteriormente se instaló en Leipzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Durante su juventud viajó por Europa, sobre todo por Europa Central, y visitó París, la capital cultural de la época, donde convivió con algunos de los representantes más destacados de las vanguardias estéticas del momento.
Tras decantarse en un principio por escribir en alemán (lengua que dominaba desde pequeño), se decidió finalmente por su lengua materna, el húngaro, y en 1928 se instaló en el pequeño barrio de Krisztinaváros, en Budapest.
Durante la década de 1930 se labró un gran prestigio por la claridad y precisión de su prosa de estilo realista, prestigio que pocos años después era casi comparable al de Thomas Mann o Stefan Zweig. Sus obras se vendían por cientos y se traducían a todos los idiomas cultos.
Allí escribió contundentes artículos en contra del nazismo y se declaró "profundamente antifascista", algo poco recomendable en la Hungría del momento. No obstante, su inmensa fama lo tuvo a salvo de represalias de calado.
Su estrella empezó a apagarse con la ocupación soviética de Hungría y con el establecimiento del régimen comunista. Tildado de "burgués" por los comunistas, Márai abandonó definitivamente su país en 1948 y, tras una breve estancia en Italia, emigró a Estados Unidos. La subsiguiente prohibición de su obra en Hungría hizo caer en el olvido a quien en ese momento estaba considerado uno de los escritores más importantes de la literatura centroeuropea. Así, habría que esperar varios decenios, hasta el ocaso del comunismo, para que este escritor fuese redescubierto en su país y en el mundo entero. Márai se quitó la vida en 1989 en San Diego, California, pocos meses antes de la caída del Muro de Berlín.
En "El último encuentro", dos hombres mayores, que de jóvenes habían sido amigos inseparables, se citan a cenar tras cuarenta años sin verse. Uno ha pasado mucho tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad. Pero ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de una fuerza singular. Todo converge en un duelo sin armas, aunque tal vez mucho más cruel, cuyo punto en común es el recuerdo imborrable de una mujer. La tensión aumenta, línea tras línea, hasta que se hace casi insoportable, pero la prosa continúa, implacable, precisa, fiel reflejo del empeño de los protagonistas por hurgar hasta en lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, un insoslayable dolor y un incontenible impulso vital.
Sándor Károly Henrik Grosschmid de Mára, conocido como Sándor Márai, nació en Kassa (hoy Košice en Eslovaquia), una pequeña localidad del antiguo Imperio austro-húngaro. Descendiente de una familia acomodada de origen sajón, su infancia y su pubertad fueron algo conflictivas, ya que se escapó de casa varias veces y por ello fue ingresado en un internado religioso. Posteriormente se instaló en Leipzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Durante su juventud viajó por Europa, sobre todo por Europa Central, y visitó París, la capital cultural de la época, donde convivió con algunos de los representantes más destacados de las vanguardias estéticas del momento.
Tras decantarse en un principio por escribir en alemán (lengua que dominaba desde pequeño), se decidió finalmente por su lengua materna, el húngaro, y en 1928 se instaló en el pequeño barrio de Krisztinaváros, en Budapest.
Durante la década de 1930 se labró un gran prestigio por la claridad y precisión de su prosa de estilo realista, prestigio que pocos años después era casi comparable al de Thomas Mann o Stefan Zweig. Sus obras se vendían por cientos y se traducían a todos los idiomas cultos.
Allí escribió contundentes artículos en contra del nazismo y se declaró "profundamente antifascista", algo poco recomendable en la Hungría del momento. No obstante, su inmensa fama lo tuvo a salvo de represalias de calado.
Su estrella empezó a apagarse con la ocupación soviética de Hungría y con el establecimiento del régimen comunista. Tildado de "burgués" por los comunistas, Márai abandonó definitivamente su país en 1948 y, tras una breve estancia en Italia, emigró a Estados Unidos. La subsiguiente prohibición de su obra en Hungría hizo caer en el olvido a quien en ese momento estaba considerado uno de los escritores más importantes de la literatura centroeuropea. Así, habría que esperar varios decenios, hasta el ocaso del comunismo, para que este escritor fuese redescubierto en su país y en el mundo entero. Márai se quitó la vida en 1989 en San Diego, California, pocos meses antes de la caída del Muro de Berlín.
En "El último encuentro", dos hombres mayores, que de jóvenes habían sido amigos inseparables, se citan a cenar tras cuarenta años sin verse. Uno ha pasado mucho tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad. Pero ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de una fuerza singular. Todo converge en un duelo sin armas, aunque tal vez mucho más cruel, cuyo punto en común es el recuerdo imborrable de una mujer. La tensión aumenta, línea tras línea, hasta que se hace casi insoportable, pero la prosa continúa, implacable, precisa, fiel reflejo del empeño de los protagonistas por hurgar hasta en lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, un insoslayable dolor y un incontenible impulso vital.
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Nos veremos el 12.10.08 sobre las 19:30h para comentar el libro. La siguiente propuesta hará Martinha.
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Conclusiones:
Buena acogida de “El último encuentro” inclusive conexión en directo con D.F. Creo que estábamos todos de acuerdo que Sándor Márai escribe de forma excepcional y que es un deleite leer una prosa que convierte el lenguaje en un arte. Difícilmente uno no puede sentir fascinación cuando Márai habla sobre los rincones más oscuros de la psique humana o cuando describe el momento instantes antes del amanecer en un bosque. Pero aquí también dos reflexiones críticas:
1. Creemos que la pasividad del amigo (Konrad) hace que las opiniones de Hendrik a la medida que avanza el libro se vuelven menos objetivos y evitan en cierto sentido que los acontecimientos se aclaren. El libro tiene un fin “abierto” y permite diferentes interpretaciones (lo que no es nada negativo) pero se impone la sensación que Hendrik hace una reconstrucción tan exhaustiva que Konrad no tiene nada que añadir. El último encuentro por lo tanto no es un último duelo ni un ajuste de cuentas. El punto de vista de Konrad hubiera hecho de esta novela una novela más “completa”.
2. Algunos de nosotros creemos que Márai anhela en cierta medida esta burguesía perdida dándole atributos que recuerda con cierta melancolía (los valores, qué es ser un hombre, …) En este sentido es un escritor que a pesar de su excepcional estilo literario no fue capaz de acercarse críticamente al por qué de desaparición de esta sociedad de la alta burquesía.
Yo personalmente me quedo con los pasajes descriptivos de la novela (el amanecer en el bosque, las ganas de cazar y de matar, los efectos de la música..) que con la historia en si (triángulo amoroso, la traición, el engaño). En fin, un libro altamente recomendable.
1. Creemos que la pasividad del amigo (Konrad) hace que las opiniones de Hendrik a la medida que avanza el libro se vuelven menos objetivos y evitan en cierto sentido que los acontecimientos se aclaren. El libro tiene un fin “abierto” y permite diferentes interpretaciones (lo que no es nada negativo) pero se impone la sensación que Hendrik hace una reconstrucción tan exhaustiva que Konrad no tiene nada que añadir. El último encuentro por lo tanto no es un último duelo ni un ajuste de cuentas. El punto de vista de Konrad hubiera hecho de esta novela una novela más “completa”.
2. Algunos de nosotros creemos que Márai anhela en cierta medida esta burguesía perdida dándole atributos que recuerda con cierta melancolía (los valores, qué es ser un hombre, …) En este sentido es un escritor que a pesar de su excepcional estilo literario no fue capaz de acercarse críticamente al por qué de desaparición de esta sociedad de la alta burquesía.
Yo personalmente me quedo con los pasajes descriptivos de la novela (el amanecer en el bosque, las ganas de cazar y de matar, los efectos de la música..) que con la historia en si (triángulo amoroso, la traición, el engaño). En fin, un libro altamente recomendable.
2 comentarios:
Aprovechando que estoy tranquilo y solo en casa, voy a dejar mis comentarios sobre el libro, asi no se me pasa por si la fecha de la reunion me pilla en Chiapas o vete a saber donde.
Para empezar he de decir que el libro me lo lei casi integramente en el vuelo Madrid - Mexico, y la valoracion global es muy muy positiva. Me ha gustado mucho y me he quedado con ganas de leer mas libros de este autor.
Me ha gustado mucho su estilo, la forma de describir, de acercarse a cada personaje, de crear atmosferas, de recrear ambientes y situaciones.
Tambien me ha gustado el tema de la novela, que para mi es la amistad y la infidelidad, pero mas la entendida como deslealtad que como enganio. Al protagonista parece dolerle mas la infidelidad de su amigo que la de su mujer.
En concreto, senialaria como hitos del libro las siguientes partes:
PG 109 - sobre la naturaleza de la amistad.
PG 112 - la infidelidad en la amistad
PG 184 - sobre la infidelidad, el egoismo y el amor
PG 205 - sobre el verdadero sentido de la vida, punto culminante y de mayor alcance metafisico de toda la novela, bajo mi punto de vista.
Otro tema presente y que me ha interesado es la alusion a la perdida de la patria (Imperio Austrohungaro: aniora Marai esa epoca?).
Y por decir algo negativo, echo en falta a Konrad, que se exprese, que responda, que sea un verdadero duelo dialectico... por que no contesta a la primera pregunta? es un si o un no?
Bueno, espero que disfruteis del club. Confirmadme hora y vere si puedo estar con vosotros por Skype.
Gracias a Ataturk, con este libro he podido recuperar a este autor, que había descartado después de leer su "Confesiones de un burgués"...
Qué pena haberme perdido el debate!
Nos vemos la próxima sesión...
besos
Olga
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