Por fin volvemos al teatro. Jutta propone "Un tranvía llamado Deseo" (A streetcar named Desire), obra con la que Tennessee Williams ganó en 1948 el premio Pulitzer en la categoría de Drama. Considerada como una de las obras más importantes de la literatura estadounidense, Un Tranvía Llamado Deseo cuenta la historia de Blanche DuBois,
una dama sureña con delirios de grandeza, refugiada en un mundo
inventado, presumida, altanera y desequilibrada y Stanley Kowalski, su
rudo cuñado miembro de la clase inmigrante proletaria, que en esos
tiempos incrementaba su influencia y determinación en la sociedad
estadounidense.
La obra se estrenó en Broadway el 3 de diciembre de1947, y bajó el telón
el 17 de diciembre de 1949, en el Teatro Ethel Barrymore. La producción
de Broadway producción fue dirigida por Elia Kazan y protagonizada nada
menos que por Marlon Brando, Jessica Tandy, Kim Hunter, y Karl Malden. Obtuvo dos premios Tony.
En 1951, un film de la obra, dirigido por Elia Kazan, ganó diversos premios, incluyendo uno de la Academia a Vivien Leigh como Mejor Actriz en el papel de Blanche. En 1995, fue llevada a una opera con música de Andre Previn, y presentada en la opera de San Francisco.
Nos vemos el 25.03. sobre las 18:30 (un poco antes para que podamos ver la película). Propone Bea.
Todos estuvimos de acuerdo de que se trata de una obra muy recomendable. El retrato de dos mundos y formas de pensar enfrentados a través de Blanche que representa el sistema decadente de los terratenientes del sur de Estados Unidos y Stanley, miembro de la clase obrera que se convertirá en la clase media americana de los años 50. Los sentimientos, las emociones y las alusiones culturales y elistístas se enfrentan al sentido común, la realidad y a la mirada dirigida al futuro. Los dos conceptos no son compatibles lo que tiene como consecuencia el derrumbe de uno de ellos: el mundo de Blanche. Pero igual que ella no es capaz de deshacerse de las convenciones sociales de las que es víctima (considerarse superior a los que no son de su condición) también los que representan el futuro y en cierta medida la modernidad americana sucumben a las exigencias que marca la "nueva" sociedad. El carácter excéntrico de Blanche y su estado de "soltera eterna" unido a su pasado ambiguo son causas suficientes para excluirle de la sociedad y tratarle como un bicho raro. El film de la obra demuestra hasta que punto "Un tranvía llamado deseo" fue una propuesta atrevida que no escapó de la censura puritana. Cualquier referencia a la homosexualidad queda excluída y algunas secuencias son algo ambiguas (por ejemplo la escena de la violación). Después del film vimos un documental sobre las diferencias entre el film orginial y la versión censurada así como algunos datos sobre la percepción de la obra.
En 1951, un film de la obra, dirigido por Elia Kazan, ganó diversos premios, incluyendo uno de la Academia a Vivien Leigh como Mejor Actriz en el papel de Blanche. En 1995, fue llevada a una opera con música de Andre Previn, y presentada en la opera de San Francisco.
Nos vemos el 25.03. sobre las 18:30 (un poco antes para que podamos ver la película). Propone Bea.
Todos estuvimos de acuerdo de que se trata de una obra muy recomendable. El retrato de dos mundos y formas de pensar enfrentados a través de Blanche que representa el sistema decadente de los terratenientes del sur de Estados Unidos y Stanley, miembro de la clase obrera que se convertirá en la clase media americana de los años 50. Los sentimientos, las emociones y las alusiones culturales y elistístas se enfrentan al sentido común, la realidad y a la mirada dirigida al futuro. Los dos conceptos no son compatibles lo que tiene como consecuencia el derrumbe de uno de ellos: el mundo de Blanche. Pero igual que ella no es capaz de deshacerse de las convenciones sociales de las que es víctima (considerarse superior a los que no son de su condición) también los que representan el futuro y en cierta medida la modernidad americana sucumben a las exigencias que marca la "nueva" sociedad. El carácter excéntrico de Blanche y su estado de "soltera eterna" unido a su pasado ambiguo son causas suficientes para excluirle de la sociedad y tratarle como un bicho raro. El film de la obra demuestra hasta que punto "Un tranvía llamado deseo" fue una propuesta atrevida que no escapó de la censura puritana. Cualquier referencia a la homosexualidad queda excluída y algunas secuencias son algo ambiguas (por ejemplo la escena de la violación). Después del film vimos un documental sobre las diferencias entre el film orginial y la versión censurada así como algunos datos sobre la percepción de la obra.

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